El procesado de alimentos: ¿En qué consiste?

El procesado de los alimentos son las acciones a las que se somete un alimento y que modifican sus condiciones naturales, permitiendo su conservación y adecuando su apariencia.

La finalidad del procesado industrial de alimentos es poner al alcance del público consumidor la variedad y la cantidad de comida que solicita sin importar la época del año y la disponibilidad de ciertos productos en determinadas temporadas.

Hay que conocer que los envases y contenedores que se usan para el resguardo, traslado y distribución de ciertos alimentos también juegan un papel fundamental en el procesado. Debido a él, podemos contar con la posibilidad de disfrutar de una dieta variada y adaptada a la dinámica de las sociedades modernas.

También se pueden obtener productos adecuados para colectivos con condiciones de salud específicas como enfermedades cardiovasculares, la obesidad o la diabetes. Además, se han creado alimentos bajos en azúcares, libres de gluten o de lactosa, bajos en sal o ricos en fibra.

¿Qué son los alimentos procesados?

Los alimentos procesados son aquellos que han sido sometidos a un proceso industrial en el que se varía su naturaleza y se altera su perfil nutricional. Estas comidas van desde las que han sido mínimamente procesadas para facilitar su consumo, hasta los alimentos altamente procesados (una pizza congelada o unas chucherías).

¿Cómo se lleva a cabo el procesado de alimentos?

El procesado se realiza mediante la aplicación de diversos métodos que permiten modificar la condición del alimento para evitar su descomposición y asegurar su consumo a futuro. Esta acción se puede llevar a cabo de diferentes formas como:

  • Adición de compuestos químicos: retardan o eliminan la proliferación de las bacterias y microorganismos que producen la putrefacción de la materia orgánica.
  • Retardo de la acción de las enzimas en cuanto entran en contacto con otros componentes: el oxígeno del ambiente, por ejemplo, hace que el alimento cambie o pierda propiedades.
  • Uso de la tecnología con equipos y maquinaria diversa que ejecutan el trabajo con eficiencia y a gran escala.

Tipos de procesamiento de alimentos

En la actualidad, existen una amplia variedad de formas de procesado de alimentos para su conservación, aunque todas ellas buscan perfeccionar las condiciones de estos. Los más comunes y aplicados en la industria alimentaria son:

1. Embotellado y enlatado

Una técnica destaca por su eficacia y que consiste en introducir alimentos que han sido expuestos al calor en un recipiente y sellarlos al vacío.

2. Congelación

La mayoría de los alimentos como frutas, carnes, verduras, pescados y muchos más pueden ser conservados a temperaturas por debajo de los cero grados. El proceso de congelado debe realizarse de manera rápida para evitar que el producto cambie su sabor y textura.

3. Adición de compuestos químicos

Algunas sustancias químicas eliminan microorganismos y son agregadas al alimento con el fin de conservarlos en buen estado. Parte de estos compuestos químicos son inocuos para el organismo, pero otros pueden resultar dañinos.

En este sentido, también se busca una fácil distribución, simplificar el consumo, lograr una preservación, atraer visualmente al consumidor, potenciar el sabor y economizar el tiempo, con alimentos como la pizza, las empanadas u opciones de congelados.

La cara B del procesado de alimentos

Una vez conocidas las ventajas y los beneficios del procesado de los alimentos, como la conservación, las vitaminas y minerales adicionales, el precio o la accesibilidad, hemos de poner el foco en ciertos matices que deben tenerse en cuenta. Si no se realiza un procesado correcto, la adición de azúcar, sal o grasa al alimento puede incrementar el contenido de estos nutrientes y compuestos en las personas y provocar daños en la salud.

Y todo en exceso influye negativamente. Es el caso de los productos ultraprocesados, que son elaborados principalmente con ingredientes industriales y poco alimento entero.

Algunos ejemplos de productos ultraprocesados son los nuggets de pollo, patatas fritas, refrescos, hamburguesas, sopas instantáneas, galletas, palomitas de maíz o barras azucaradas.

Debemos saber que muchos de estos alimentos, especialmente los altamente procesados, son nutricionalmente desequilibrados y generan enfermedades como hiperlipidemia. Al mismo tiempo, tienen una alta densidad energética, generan adicción, desplazan comidas y platos nutritivos, y crean una falsa impresión de ser saludables.

En cambio, existen muchísimos alimentos procesados que son buenos para la salud, como el cacao puro, el vinagre, la mostaza de calidad, el café molido, los encurtidos, la verdura envasada, la fruta deshidratada o las legumbres tiernas congeladas.

Gracias a la tecnología del procesado de alimentos, podemos detectar y controlar la calidad de estos. A través de la ingeniería forense, se analizan los componentes y durabilidad de estos, además de identificar los posibles errores y de ofrecer una solución para garantizar un buen producto a los consumidores. En esta tarea, juegan un papel crucial los compuestos alimenticios, que en ocasiones son bioactivos y aportan un beneficio para la salud a pesar de no ser considerados esenciales para la vida.

De este modo, hay que tener en cuenta que en ocasiones se pueden modificar los procesos utilizados al intentar adaptarlos a la realidad e incorporar nuevas tecnologías. También se pueden mejorar en el procesado de alimentos los materiales, con el fin de lograr una reducción de costes, tiempo, errores y características perjudiciales.

Beneficios de los alimentos procesados

El procesado industrial de alimentos hace posible el acceso a la alimentación básica por parte de las poblaciones urbanas a un menor coste, nos aporta alimentos más seguros y una reducción de pérdidas y desperdicios. También existen otros beneficios como:

  • Seguridad alimenticia
  • Sustentabilidad alimenticia
  • Desenvolvimiento e inclusión social
  • Seguridad de los alimentos
  • Calidad de los alimentos
  • Eficiencia en el uso de recursos
  • Menor coste de producción
  • Disponibilidad al por menor
  • Conveniencia en el preparo de las comidas

Iniciativas impulsadas por Infinitia en el procesado de alimentos

Desde el equipo de Innovación en Materiales de Infinitia, se impulsa la mejora del control de calidad de un alimento tras ser procesado, de forma que existen algunas intervenciones de muestra. Durante el procesado de los alimentos, sus propiedades pueden verse afectadas. Es por este motivo por el que es necesario realizar un control de calidad con estudios.

Entre las cualidades más afectadas se encuentra la seguridad alimentaria, las propiedades físico-químicas, los atributos sensoriales o la composición nutricional.

A la hora de llevar a cabo el control de calidad en el procesado de alimentos, el equipo técnico de Infinitia aplica técnicas químicas en el análisis de concentraciones de nutrientes, como la espectrofotometría UV-VIS, y lleva a cabo un estudio de contenido de capacidad antioxidante, compuestos fenoles y carotenoides.

A través de estos servicios de tecnología del procesado de alimentos, Infinitia ofrece la adaptación de los protocolos de análisis del producto, el diseño de un plan experimental seleccionando determinadas variables y el análisis de la estadística para la correlación de los resultados con las variables elegidas.

Quienes procesan y manipulan los alimentos deben preocuparse por aplicar los mejores métodos y técnicas de conservación, así como resguardar la salud de los consumidores y garantizar el buen aspecto, el sabor y los valores nutricionales de los productos. En definitiva, en esto se está trabajando desde Infinitia.

Si quieres conocer cuáles son los mejores pasos para realizar un buen control de calidad y procesado de alimentos, puedes ponerte en contacto con nosotros.