Diseño de producto y aguas saborizadas desde un enfoque interdisciplinar

Diseño de producto y aguas saborizadas desde un enfoque interdisciplinar

Uno de los últimos retos, a los que nos hemos enfrentado como equipo, ha sido dentro del sector de las bebidas, en concreto aguas saborizadas.  El reto ha consistido en el diseño de producto que facilite la preparación de estas bebidas, optimizando y mejorando el proceso que actualmente están empleando los usuarios.

Dado que enfrentarnos a este reto de forma individualizada, no nos iba a permitir obtener una visión global del problema, decidimos enfocarlo creando un equipo específico y multidisciplinar. De esta forma se han integrado todas las competencias necesarias para resolver el reto; Estudio de Usuarios y de Mercado, Tecnología e Ingeniería de los Alimentos y Diseño de Producto y Prototipos.

A continuación, se van a describir las tareas que este equipo, en este caso, de tres departamentos, pretende –a través de un objeto tecnológicamente mejorado– facilitarle la vida a un consumidor futuro e indirecto.

1. Diseño estratégico: usuarios y mercados

Las aguas saborizadas son una tendencia en constante crecimiento y consumo. Hoy en día como consumidor puedes elegir como prefieres adquirirlas; puedes comprarlas en grandes superficies listas para ser consumidas o, por el contrario, puedes aventurarte en su proceso casero marcado por los mandatos de lo “healthy” y del “no consumo de ultraprocesados”, teniendo la opción de elaborarlas en casa al estilo “home-made”.

El primer paso en este reto ha consistido en evaluar la necesidad del consumidor e identificar los insights. Esto se ha logrado a través de entrevistas y conversaciones con usuarios reales de diferentes países europeos, obteniendo los insights clave. Paralelamente al estudio de las necesidades del consumidor, se han realizado estudios de mercado para identificar el potencial modelo de negocio. La preferencia hacia las aguas saborizadas saludables era clara. Ahora bien, ¿existía alguna idea de nuevo producto que facilitase su consumo sin necesidad de que el público se involucrase en una preparación costosa y tradicional?

A partir de este punto, no creamos un producto de cero, sino que estudiamos cómo mejorar, gracias a los materiales y la tecnología, el proceso de elaboración y resultado final del mismo.

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Diferentes tipos de bebidas infusionadas caseras realizadas en diferentes países europeos.

(Fotos de las entrevistas a consumidores y focus groups)

2. Tecnología de los alimentos

La materialización del producto pasó, en una segunda fase, por traducir las necesidades identificadas del consumidor en soluciones tecnológicas a través del equipo de Tecnología de Alimentos

A raíz del estudio del consumidor, se identificó el color y sabor del agua, así como el tiempo requerido para la preparación de estas, como puntos que debían mejorarse. Para ello, se plantearon diferentes tecnologías y procesados que aportasen mejoras al proceso de elaboración convencional y a la calidad final de las aguas.

Para conseguir los resultados deseados, se caracterizaron parámetros físico-químicos y sensoriales de las aguas con las diferentes tecnologías aplicadas. Entre los análisis de control de calidad, se analizaron pH, conductividad y viscosidad como parámetros físico-químicos. En los ensayos sensoriales se realizaron catas a ciegas con panelistas entrenados que permitieron aportar soluciones a esa primera prueba para –y tras conocer sus opiniones– hacer las modificaciones pertinentes.

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Muestras de aguas infusionadas preparadas mediante método convencional y métodos optimizados previo a la caracterización físico-química y sensorial.

3. Diseño de producto y prototipado

La preparación de las aguas estaba validada a nivel de laboratorio y había que estudiar su viabilidad técnica, es decir, había que escalarlo a un prototipo industrializable que integrara la tecnología del laboratorio y los requisitos del cliente.

Uno de los principales retos en éste área fue integrar en el dispositivo componentes que se encuentran en el mercado, es decir, “comodities”. Usar componentes de laboratorio no era viable por su complejidad, precio, tamaño o peso. Hubo que buscar componentes más accesibles y ajustar los parámetros que relacionaban las propiedades de físico químicas de las aguas (color, intensidad del sabor, dulzor, acidez …) con los parámetros del prototipo (voltaje, intensidad, tiempo de aplicación, potencia…).

Con las aportaciones recibidas del área del consumidor, se pudo considerar las preferencias de éste en cuanto a tamaño, materiales usados, estética o, incluso, el precio que estarían dispuestos a pagar por el dispositivo.

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En resumen

En definitiva, el desafío al que nos enfrentamos, fue el de encontrar una necesidad, identificar y diseñar el concepto, darle una solución y validar que era posible desde los puntos de vista tecnológico y nutricional.

El gran valor de Infinitia, siempre lo hemos dicho, son las personas que la componen. Especializados en aportar valor en los ámbitos de la Ingeniería Forense, Innovación en Materiales, y Diseño Estratégico y Prototipado, apostamos, por crear equipos multidisciplinares aunando diferentes competencias para lograr una mejor solución. Y así, enfrentarnos unidos, a los retos que se nos presentan.

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