¿Cuál fue el reto o problema a resolver?
En los estudios de análisis de fallos en componentes eléctricos, comprender correctamente el problema inicial es clave para evitar diagnósticos incompletos o soluciones incorrectas. En este caso, el reto no se limitaba a la detección de un fallo funcional, sino a la presencia de residuos desconocidos cuya naturaleza y origen no estaban claramente definidos.
A continuación, se describe el contexto en el que se detectaron los residuos sobre el componente eléctrico, la necesidad específica del cliente para determinar su composición y origen, y los condicionantes técnicos que dificultaban establecer una relación directa entre dichos residuos y el fallo observado.
Análisis de residuos desconocidos en componentes eléctricos
En el contexto industrial, la aparición de residuos desconocidos en componentes eléctricos representa un riesgo directo para la fiabilidad del sistema. Estos residuos, detectados en superficies o zonas funcionales del componente, podían comprometer su correcto funcionamiento, provocar fallos eléctricos prematuros o reducir su vida útil. El problema no se limitaba a la presencia del residuo en sí, sino a la incertidumbre sobre su naturaleza, origen y posible interacción con los materiales constitutivos del componente eléctrico.
La identificación del residuo es clave para evitar decisiones basadas en suposiciones.
La detección de estos residuos generó la necesidad de realizar un análisis de residuos sólido y químico, orientado no solo a identificarlos, sino a comprender si estaban relacionados con las condiciones de uso, el proceso productivo o una posible contaminación externa. La falta de esta información impedía tomar decisiones técnicas fundamentadas para prevenir fallos futuros.
Desde el punto de vista del cliente, el beneficio buscado era claro: evitar fallos funcionales, mejorar la fiabilidad del componente eléctrico y reducir el riesgo de incidencias durante su uso en servicio.
Prevención de fallos eléctricos mediante análisis químico
El objetivo del proyecto se centró en aplicar un análisis químico de residuos que permitiera identificar la composición química de los contaminantes detectados y evaluar su posible papel en el fallo del componente eléctrico. Este enfoque permitía pasar de una observación visual o superficial del problema a un diagnóstico técnico fundamentado.
Planteamos un doble enfoque en el estudio. Por un lado, prevenir la repetición del fallo, aportando información objetiva para introducir mejoras en el diseño, el proceso o el control de calidad. Por otro, reducir la incertidumbre técnica, evitando decisiones basadas en hipótesis no contrastadas.
El análisis químico permite transformar un problema visible en un diagnóstico técnico fiable.
Este tipo de análisis resulta especialmente relevante cuando los residuos no son fácilmente identificables y pueden proceder de múltiples fuentes: degradación de materiales, interacción química entre componentes, restos del proceso de fabricación o exposición a agentes externos durante el uso.
Diagnóstico de fallos por contaminación en componentes eléctricos
El principal reto técnico residía en que los residuos desconocidos no podían atribuirse de forma directa a una causa evidente. Su morfología, localización y cantidad requerían un análisis comparativo y una caracterización detallada para evitar interpretaciones erróneas.
Además, el proyecto exigía un equilibrio claro: obtener información suficiente para diagnosticar la causa del fallo sin revelar detalles sensibles del componente o del proceso productivo. En este contexto, el papel de INFINITIA fue aportar una visión técnica independiente, apoyada en técnicas de análisis químico y de materiales, orientadas a la prevención de fallos y no únicamente a la detección del daño ya producido.
¿Cómo se abordó o cuál fue la solución?
Para dar respuesta al problema identificado, fue necesario aplicar un enfoque técnico basado en el análisis de residuos y la caracterización de materiales, combinando distintas técnicas analíticas ya contrastadas en el ámbito industrial.
El objetivo era no solo identificar los residuos y analizar la causa del fallo, sino también proponer soluciones prácticas para prevenir futuros fallos y mejorar la calidad del sistema eléctrico. En los siguientes apartados se describe el enfoque seguido, la ejecución del análisis y el valor aportado por el estudio.
Metodología de análisis de residuos desconocidos en componentes eléctricos
El estudio se abordó mediante un enfoque progresivo de análisis de residuos, combinando técnicas de inspección, caracterización química y análisis microestructural. En una primera fase se realizó una inspección detallada del componente mediante microscopio óptico, lo que permitió identificar la localización de los residuos, su distribución superficial y su relación con zonas funcionales críticas del componente eléctrico. Esta etapa fue clave para orientar el análisis posterior y descartar interpretaciones basadas únicamente en observaciones macroscópicas.
A partir de esta inspección inicial, se profundizó en la caracterización del residuo mediante técnicas capaces de aportar información tanto morfológica como composicional. El objetivo no era únicamente identificar el contaminante, sino entender su posible origen y su interacción con los materiales del componente, dentro del contexto de uso y del proceso productivo.
Análisis químico y microestructural mediante FTIR y SEM-EDS
La ejecución del proyecto fue realizada por el equipo técnico de INFINITIA, aplicando de forma complementaria distintas técnicas de análisis. Para la identificación de la composición química de los residuos, se utilizó Espectroscopia de Infrarrojos por Transformada de Fourier (FTIR), una técnica especialmente adecuada para detectar compuestos orgánicos y ciertos contaminantes habituales en componentes eléctricos.
Adicionalmente, se llevó a cabo varios análisis adicionales, entre ellos, mediante un microscopio electrónico de barrido SEM, gracias al cual se pudo permitió determinar la composición en metales y óxidos que podrían estar interfiriendo en las conexiones eléctricas. Este método completó el estudio al identificar elementos químicos específicos presentes en los residuos, que contribuían a la aparición de un efecto de corrosión y formación del residuo. Este enfoque integral no solo permitió identificar con precisión la composición química de los residuos, sino también comprender cómo estaban afectando al sistema eléctrico.
Combinar técnicas analíticas es esencial para comprender tanto la composición como el impacto del residuo.
Gracias a un análisis técnico detallado y exhaustivo, INFINITIA logró identificar el origen y la composición de los residuos que comprometían el sistema eléctrico, permitiendo al cliente implementar soluciones efectivas para evitar futuros fallos.
Este enfoque no solo resolvió un problema crítico, sino que también contribuyó a optimizar la calidad del producto y a reforzar la calidad y confianza en el componente eléctrico que fabricaba el cliente, demostrando el compromiso de INFINITIA con la excelencia técnica y el foco en los resultados.
Valor del análisis de residuos en la prevención del fallo eléctrico
El uso combinado de estas técnicas de análisis permitió obtener una identificación fiable de los residuos desconocidos y contextualizar su presencia dentro del comportamiento funcional del componente eléctrico. Gracias a esta información, fue posible evaluar si los residuos estaban asociados a deficiencias del proceso productivo, a fenómenos de degradación de materiales o a condiciones específicas de uso.
Este enfoque técnico aportó una base sólida para la prevención de fallos futuros, permitiendo al cliente tomar decisiones fundamentadas y reducir el riesgo de repetición del fallo. El proyecto puso de manifiesto cómo la aplicación de técnicas avanzadas de análisis químico y microestructural resulta clave para mejorar la fiabilidad de componentes eléctricos y para abordar problemas complejos de contaminación y fallo desde una perspectiva preventiva.