¿Cuál fue el reto o problema a resolver?
En la industria electrónica, la fiabilidad de los componentes depende en gran medida de la calidad de los materiales y de los recubrimientos utilizados para protegerlos frente a entornos agresivos. Factores como la humedad, la salinidad o la presencia de contaminantes pueden acelerar los procesos de degradación, afectando a la integridad de las conexiones metálicas y comprometiendo el funcionamiento de los dispositivos a lo largo del tiempo.
En este contexto, una empresa industrial necesitaba validar un nuevo proveedor de componentes utilizados en placas electrónicas. Para tomar una decisión técnica fundamentada, era necesario evaluar de forma objetiva el comportamiento de los recubrimientos frente a condiciones corrosivas exigentes.
Evaluación de la corrosión en componentes electrónicos
Los componentes electrónicos utilizados en entornos industriales pueden estar expuestos a condiciones ambientales exigentes, donde la presencia de humedad, sales o contaminantes favorece el desarrollo de procesos de corrosión. Cuando estos fenómenos afectan a elementos metálicos críticos, pueden provocar fallos en conexiones, pérdida de conductividad o degradación progresiva de las superficies funcionales.
En este caso concreto, el cliente necesitaba evaluar el comportamiento de determinados componentes electrónicos destinados a integrarse en placas de circuito. La preocupación principal estaba relacionada con la posible aparición de fenómenos de corrosión que pudieran comprometer la durabilidad del sistema en condiciones reales de operación.
Para resolver esta cuestión, era necesario llevar a cabo una evaluación comparativa entre componentes procedentes de dos proveedores distintos. El objetivo era determinar si existían diferencias significativas en el comportamiento frente a ambientes corrosivos y si estas podían afectar a la fiabilidad del producto final.
Evaluación de la resistencia a la corrosión
La resistencia a la corrosión de los componentes metálicos es un factor crítico en el diseño y fabricación de equipos electrónicos destinados a entornos exigentes. Los recubrimientos superficiales aplicados sobre los metales tienen la función de actuar como barrera protectora frente a agentes agresivos, reduciendo la probabilidad de degradación a lo largo de la vida útil del producto.
Sin embargo, pequeñas variaciones en los procesos de fabricación o en la calidad del recubrimiento pueden generar diferencias importantes en el comportamiento frente a la corrosión. Estas variaciones no siempre son visibles a simple vista y pueden manifestarse únicamente cuando el componente se somete a condiciones ambientales severas.
La resistencia a la corrosión no siempre es visible: requiere ensayos para validarse.
Por este motivo, el cliente necesitaba disponer de datos técnicos fiables que permitieran evaluar el nivel de protección ofrecido por cada proveedor. Un análisis riguroso de la resistencia a la corrosión permitiría identificar posibles debilidades en los recubrimientos y apoyar el proceso de selección de suministradores con información objetiva.
Análisis de recubrimientos metálicos en componentes electrónicos
El estudio de los recubrimientos metálicos constituye una herramienta fundamental para comprender el comportamiento de los componentes frente a procesos de degradación. Estos recubrimientos pueden estar compuestos por diferentes materiales o presentar espesores variables, factores que influyen directamente en su capacidad de protección frente a ambientes corrosivos.
En el caso analizado, el reto consistía en determinar si existían diferencias estructurales o morfológicas entre los recubrimientos aplicados por cada proveedor. Para ello era necesario analizar con detalle las zonas metálicas más críticas del componente y evaluar cómo respondían tras su exposición a un entorno corrosivo controlado.
Desde INFINITIA, a través de su área de Ingeniería Forense, se planteó un estudio comparativo que permitiera identificar posibles indicios de degradación en los recubrimientos y evaluar su capacidad de protección. El desafío no solo consistía en reproducir condiciones ambientales agresivas, sino también en realizar una caracterización detallada de las superficies metálicas que permitiera detectar diferencias entre los suministradores.
¿Cómo se abordó o cuál fue la solución?
Para abordar el estudio, se diseñó una metodología de ensayo que permitiera reproducir condiciones corrosivas de forma controlada y evaluar el comportamiento de los componentes electrónicos con un alto nivel de detalle. El objetivo era someter las muestras a un entorno agresivo que acelerara los procesos de degradación y permitiera identificar diferencias entre los recubrimientos metálicos analizados.
La estrategia combinó técnicas de ensayo normalizadas con métodos avanzados de caracterización microscópica, permitiendo analizar tanto la evolución superficial de la corrosión como la estructura interna de los recubrimientos tras su exposición a condiciones severas.
Ensayo de corrosión acelerada para evaluar componentes
El enfoque general del estudio se basó en la aplicación de un ensayo de corrosión acelerada, una metodología ampliamente utilizada en el ámbito industrial para evaluar la durabilidad de materiales y recubrimientos en un periodo de tiempo reducido. Este tipo de ensayos permite simular condiciones ambientales agresivas que podrían encontrarse durante la vida útil del producto.
Antes de iniciar el ensayo, las muestras fueron sometidas a una preparación inicial que permitió eliminar posibles contaminantes superficiales que pudieran interferir en el análisis, asegurando que la superficie de los componentes se encontrara en condiciones adecuadas para la exposición al ambiente corrosivo.
Este enfoque permitió garantizar que las diferencias observadas durante el ensayo estuvieran relacionadas con las propiedades reales de los recubrimientos y no con factores externos. De este modo, se estableció una base fiable para realizar la comparación entre los componentes procedentes de los distintos proveedores.
Ensayo de niebla salina como método de evaluación comparativa
La fase central del estudio consistió en la realización de un ensayo de niebla salina, una técnica normalizada que permite evaluar la resistencia a la corrosión de materiales metálicos y recubrimientos mediante la exposición a un ambiente altamente corrosivo.
Durante este ensayo, las muestras se introducen en una cámara donde se genera una atmósfera controlada rica en sales, reproduciendo condiciones similares a las que pueden encontrarse en entornos industriales o marinos. Este procedimiento permite acelerar los procesos de degradación y observar en un periodo relativamente corto cómo responden los materiales frente a la corrosión.
El ensayo de niebla salina permite comparar recubrimientos en condiciones extremas controladas.
En este proyecto, el ensayo de niebla salina permitió someter los componentes electrónicos a condiciones severas de exposición, generando un escenario adecuado para evaluar el comportamiento de los recubrimientos metálicos. Gracias a este enfoque comparativo, fue posible detectar diferencias en la evolución de la corrosión entre las muestras analizadas.
Análisis mediante microscopía electrónica de barrido SEM
Tras finalizar el ensayo de corrosión, las muestras fueron sometidas a una fase de preparación que incluyó procesos de limpieza y metalografía. Esta etapa permitió eliminar los restos de sales generados durante el ensayo y preparar cortes transversales de los componentes para facilitar su observación microscópica.
Posteriormente, el análisis se realizó mediante microscopía electrónica de barrido SEM, una técnica de caracterización que permite observar la morfología de las superficies con un alto nivel de detalle. Esta herramienta resulta especialmente útil para identificar fenómenos de degradación, defectos en los recubrimientos o zonas donde la corrosión ha comenzado a desarrollarse.
El análisis SEM permite detectar defectos que no son visibles a simple vista.
Gracias al uso de la microscopía electrónica de barrido SEM, el equipo de INFINITIA pudo examinar con precisión las zonas metálicas críticas de los componentes y evaluar el impacto del ambiente corrosivo sobre los recubrimientos. Este análisis permitió identificar diferencias relevantes en el comportamiento de las muestras procedentes de los distintos proveedores.
A partir de esta caracterización detallada, se elaboró un informe técnico que recogía las principales observaciones del estudio y comparaba el desempeño de los recubrimientos analizados. Como resultado, el cliente pudo identificar qué proveedor ofrecía una mayor resistencia a la corrosión, lo que permitió tomar una decisión técnica fundamentada en datos objetivos y reducir el riesgo de fallos prematuros en sus sistemas electrónicos.